internet

Sus datos, seguros ante todo

Las incidencias informáticas son una realidad cotidiana que, gracias al estado de la técnica, no ocurren habitualmente, pero precisamente porque suceden sin avisar, debemos estar al tanto de que nuestros datos estén lo más protegidos que sea posible. Un fallo eléctrico, una caída accidental o un correo que no debió abrirse pueden ser causas de pérdida de datos que tenemos que poder evitar de alguna forma. A continuación vemos cinco acciones que nos pueden ayudar a gestionar los posibles fallos y que nos permiten hacer control de daños sobre nuestros datos: (más…)

¿Debe un negocio o marca estar presente en las redes sociales?

La TV pierde terreno ante las descargas de películas y series. La música ya no se guarda en médios físicos y la información comienza a almacenarse en la nube. Es obvio que estamos en época de cambios tecnológicos. Cada día aparece una nueva red social o una nueva aplicación revolucionaria para dispositivos móviles.

No solo quieren información sobre el producto, también quieren saber como utilizarlo y el mundo que lo rodea. Es mejor hablar sobre lo que puedes hacer con el producto.

Debemos tratar con unos clientes cada vez más exigentes que esperan campañas creativas, y están aburridos de la publicidad tradicional. No estar presente en las redes sociales, es perder la posibilidad de llegar a nuevos clientes. Hay que verlas como un nuevo medio de publicidad.

Los buscadores comienzan a tener más en cuenta las redes sociales e ignorar los enlaces abusivos o incluso penalizarlos. Sin ir más lejos Google en su buscador ya muestra los +1 de los usuarios de Google Plus.

Las redes sociales nos permiten abrir un canal de comunicación directo entre el consumidor y las marcas nunca visto hasta ahora.

Son los propios consumidores los que a la larga van a compartir o recomendar nuestra marca y el contenido interesante y útil. Por lo que pueden llegar a realizar gran parte de nuestra publicidad y de una manera gratuita.

Un error común es creer suficiente tener sólo cuenta en las redes sociales. Hay que alimentarlas y atenderlas en todo momento. Y no es práctico estar en todas, cada una es diferente y con su público. Tampoco hay que tener miedo al que dirán o que nos critiquen.

Si sabemos escuchar y dialogar en las redes sociales, podremos mejorar el servicio, corregir errores  lo que a la larga, queda reflejado públicamente y los usuarios sabrán que hay alguien que les escucha y responde detrás de la marca. Esto da confianza sobretodo cuando una página web puede ser algo tan impersonal.

Ejemplos de como se pueden utilizar las redes sociales.

Twitter puede utilizarse como servicio de atención al cliente. De hecho algo muy habitual a día de hoy es encontrar en las páginas de contacto o tarjetas de visita, una cuenta de twitter en sustitución del habitual número de teléfono.

También es fundamental el utilizar Facebook o Google Plus como tarjeta de visita, con los datos básicos de la marca.

Pinterest, Flicker, Picasa, también puede ser una buena idea de compartir fotos de nuestros productos.

En general, nuestro negocio puede enriquecer sus canales de negocio y servicio de atención al cliente con una forma inusualmente directa y práctica de comunicarnos con los usuarios y compradores de nuestros productos. La adaptación a mecanismos como las redes sociales pueden ser la diferencia entre conseguir ampliar nuestras posibilidades de negocio o hundirnos, como así ha pasados en casos conocidos. La reacción a lo que ocurre en estos medios masivos también es importante, pero eso lo desarrollaremos en otro artículo en el futuro. La regla básica sin duda es introducirse sin miedo en este entorno, y encontraremos beneficios de forma más o menos inmediata según los casos y los contextos, siendo además algo que debemos ejercitar en el tiempo de una forma clara y directa, y mantenida.

¿Realmente hay que estar en la nube?

¿Toda la información ha de estar en la red?

Aparte de las modas que vienen y van, uno de los problemas que podemos tener en Internet es no distinguir una moda de una tendencia, y eso puede llevarnos a tener problemas importantes de cara al futuro de nuestro negocio. Eso pasa con las redes sociales y la “nube”. Distinguir si son moda o tendencia es importante, porque si actuamos por moda, tendremos unos resultados, y si actuamos por tendencia, tendremos otros. Es un problema que quiero analizar aquí, específicamente en la cuestión del “cloud computing” o “la nube”.

¿Qué es la “nube”? Eso es lo primero que hay que entender, porque muchas grandes empresas se han lanzado a ofrecernos esto como la panacea para todos los males de la gestión de la información empresarial y tenemos que ver hasta que punto es y no es cierto. La “nube” es básicamente un conjunto de servicios de computación (que no es otra cosa que gestión informatizada de la información) que tiene como objetivo aglutinar toda o casi toda la información en un sistema remoto (bien sea propio o ajeno), de forma que esa gestión unificada es practicable a nivel de organización y también por externos, como clientes y proveedores, de manera que puede jerarquizarse el acceso a esa información e incluso hacerla pública si nos parece interesante. Lo que debemos entender de esta definición es que nuestros datos van a estar en un sistema “etéreo” de información sobre el cual no vamos a tener ningún control (excepto si es un sistema enteramente gestionado por nosotros) y que tiene sus inconvenientes, como que el sistema falle por cualquier motivo y no sólo no podamos acceder a ellos temporalmente sino que incluso se pierdan completamente (algo así pasó no hace mucho con el sistema EC2 de Amazon), con lo que debemos revisar no sólo si nos interesa sino también las políticas de seguridad al respecto.

En general el cloud computing no es mala idea, sólo que hay que implementarla bien. Para una pequeña organización, probablemente no sea algo que les lleve por la calle de la amargura. Usar servicios básicos como Google Docs o Flickr puede ayudar a transaccionar datos con terceros, pero no es fundamental ni básico usar los servicios para todo. De hecho, puede ser un error, porque, ¿qué hacer si no se tiene acceso a la red? Nos quedaríamos sin gestión de datos durante unas horas, o días, como ha llegado a pasar. Y para una pequeña organización, introducir un entorno de cloud computing completo en la red interna es absurdo, ya que los TCO se hacen imposibles para el beneficio que se va a obtener. En las medianas empresas, tiene más sentido introducir una política de “nube” a nivel interno si se quiere invertir en los recursos necesarios para generar esa red de datos. No me meto en el nivel de gran empresa porque ellos ya viven en “su propio mundo”, en relación a este tema en particular. De hecho, no nos engañemos, esto de la “nube” prácticamente lo han inventado para la gran empresa.

En resumen, el hecho fundamental es que para lo que interesa a nivel de pequeña y mediana empresa, podemos generar una política de gestión de datos relativamente eficiente con un coste también relativamente bajo, y si usamos los productos eficientemente, tanto gratuitos como de pago, podemos sacarle mucho partido a la red, sobre todo si tenemos una buena política de copias de seguridad. Pero no olvidemos que confiar ciegamente en productos que no podemos controlar puede ser contraproducente para nosotros. Ante todo, siempre hay que mantener un control sobre la información de la empresa. De otra manera corremos riesgos innecesarios de los que nos podemos arrepentir en el futuro.

Minerva Software Factory